3D Creaciones — Impresión 3D de piezas en casa | 3dcreaciones.shop
FDM deposita filamento fundido capa a capa; la resina se endurece con luz. La elección define la tolerancia, el material, el tiempo y el acabado de tu pieza.
La diferencia de precisión es el primer criterio. FDM con boquilla de 0,4 mm imprime capas de 0,10-0,30 mm y mantiene una tolerancia de ±0,2-0,5 mm por pieza. La resina (SLA/DLP) trabaja con capas de 0,03-0,05 mm y baja la tolerancia a ±0,05-0,1 mm, es decir, hasta diez veces más fina.
El segundo criterio es el material. En FDM eliges entre PLA (190-220 °C, cama 50-60 °C), PETG (220-250 °C, cama 70-80 °C) y ABS (220-250 °C, cama 90-110 °C), con carretes de 1 kg que en el caso del PLA de 1,75 mm rinden unos 330-340 m. En resina el material es un fotopolímero líquido que se cura con luz UV de 405 nm.
En pantallas estrechas, desplace la lámina lateralmente.
El tercer criterio es el flujo de trabajo. Una pieza de FDM sale de la impresora casi lista: retiras soportes y lijas. Una pieza de resina exige lavado y un curado de 2-5 minutos por cara con luz UV de 405 nm antes del lijado, como se detalla en la guía de acabado de piezas.
El cuarto criterio es el tamaño. El formato doméstico FDM más común imprime 220 × 220 × 250 mm y las máquinas grandes de sobremesa llegan a 300-350 mm por eje; en resina el volumen útil suele ser menor y las piezas grandes se imprimen por partes.
Regla rápida: si la pieza es funcional, mide más de unos centímetros y admite ±0,5 mm de holgura, empieza por FDM con PLA. Si es una miniatura o una pieza con detalle submilimétrico, la resina justifica su posproceso. Los ajustes concretos de cada material están en la tabla de ajustes de impresión por material.
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